El avance de la tecnología permite que un smartphone sea un aparato apto para trabajar con fotografías de productos. Pero con la cámara no alcanza: para obtener buenos resultados hay que cumplir con otros requisitos.
La fotografía de productos es todo un arte aplicado al mundo del marketing y la publicidad. Son imágenes que tienen la difícil tarea de personificar a la marca y de transmitir información que impacte de manera positiva en la audiencia. Requieren de una estrategia específica que combine lo técnico con lo creativo.
El lenguaje del marketing
La fotografía es más que el simple registro de una imagen: es una herramienta que transmite información valiosa a través de lo visual.
Tiene un enorme poder que va más allá de lo racional. Impacta en lo emocional, en lo subjetivo, y comunica mensajes capaces de llegar a lo profundo.
Muchas veces es la única información que poseen los consumidores acerca de un producto. Para pruebas, basta con observar el mundo del e-commerce.
También es un elemento fundamental en las redes sociales. En un mercado saturado, una imagen bien trabajada puede lograr que un consumidor pose su atención sobre la marca.
Otros de sus beneficios son:
- Generan posicionamiento.
- Ayudan a diferenciarse de la competencia.
- Comunican la identidad de marca.
- Influyen en las decisiones de compra.
Lo que hay que saber
Cualquiera puede sacar una foto normal, pero no cualquiera está capacitado para lograr una imagen que sea eficaz y responda a los objetivos publicitarios.
El mundo de la fotografía de productos obliga a estar capacitado en dos grandes disciplinas: la fotografía en sí y el marketing.
También es indispensable contar con un equipo. Lo ideal es trabajar con una cámara profesional. Sin embargo, las mismas son costosas y demandan un aprendizaje mayor.
Los smartphones se presentan como una excelente alternativa, tanto por precio como por dificultad de uso. El avance de la tecnología llevó a que los mismos teléfonos que se usan para hablar e interactuar por redes sociales sirvan para sacar fotografías de excelente calidad.
La importancia de una estrategia
Antes de pasar a la acción, es necesario planificar el trabajo en detalle y pensar bien cada uno de los elementos que se ponen en juego.
Plan de trabajo
Desde el comienzo hay que saber lo que se busca. Es el primer paso para lograr los mejores resultados.
Se debe pensar en el efecto que se quiere causar con las imágenes, en las sensaciones que se buscan transmitir. El uso de los colores y la información significativa que transmiten estos también es un detalle importante.
La luz es otra de las claves a la hora de trabajar con imágenes. La estrategia debe tener en cuenta si se usará luz natural o artificial, y esta elección tiene que tener su justificativo.
Hay que definir cada plano, cada ángulo, la composición de la imagen. Ayuda saber cuáles son los tipos de fotografía de productos más comunes:
- De estudio. Se centran en el producto y sus características.
- Estilo de vida. Muestran a personas usando el producto.
- Primer plano. El foco está puesto en los detalles, en alguna de las partes y no en la totalidad.
- De grupo. Varias opciones de productos, por lo general pertenecientes a una misma familia. Puede ser una misma prenda en distintos colores.
Herramientas
Sin cámara no hay fotografía. Pero una buena imagen también se hace con otros elementos.
Si la sesión es de varias fotos, los trípodes ayudan a asegurar que la altura y el ángulo se mantengan siempre estables. Si es en estudio y/o con luz artificial, hay que obtener los objetos correspondientes.
Aspectos técnicos
Las decisiones creativas no son del todo libres: los responsables de la sesión deben tener en cuenta cuáles son los medios en los que se publicarán las fotos.
Formatos impresos como diarios y revistas, carteles de vía pública, diseños web. Hasta las redes sociales cuentan con sus propias características en materia de tamaño y resolución.
Cronograma de trabajo
Ordena las tareas a realizar y optimiza recursos, ya que las sesiones pueden ser costosas.
Después de la sesión
Así como la estrategia marca todo lo que hay que hacer en la previa de las fotografías, la edición es el trabajo que se realiza sobre el material obtenido.
Existen softwares profesionales que brindan múltiples posibilidades, pero hay que aprender a manejarlos.
Si las pretensiones son menores, se pueden usar algunas de las aplicaciones que se encuentran hasta en los smartphones. Algunas son gratuitas y otras no. En todo caso, son más prácticas y fáciles de usar.
En cualquiera de las instancias del proceso, lo que hay que tener presente es que el eje está en la fotografía y el protagonista siempre es el producto. Son el punto de partida para lograr una acción exitosa.