Redactar un copy es mucho más que escribir. Implica conocer a fondo la identidad de marca, estudiar el target y los comportamientos del público en las redes sociales, entre otras cosas.

La tarea de un Community Manager puede resultar fácil a simple vista para todas aquellas personas que no están familiarizadas con la misma. 

Sin embargo, en la práctica resulta todo lo contrario. Ser conciso y persuasivo en las redes sociales requiere de esfuerzo, capacitación y experiencia. Lograr un buen copy, texto central en cada publicación, es todo un desafío. 

Qué es un copywriter y cuál es su función en el mundo de las redes sociales

Un copywriter es un redactor que lleva adelante sus funciones en el mundo del marketing. 

Por lo tanto, es alguien que se vale del lenguaje y de la palabra para plasmar acciones que parten de una estrategia y que tienen sus objetivos bien definidos.

La gestión de las redes sociales de una marca, sea empresa, negocio o personalidad pública, es precisamente una de estas acciones. El copywriter que se especializa en este ámbito es conocido con el nombre de Community Manager.

Si la tarea de un copywriter es la de escribir de manera persuasiva y creativa, partiendo de una estrategia previa, la del CM presenta un mayor grado de complejidad. Pues además debe desempeñarse como gestor de comunidades: las que se dan en el marco de las redes sociales.

En resumen, un CM es alguien que funciona como nexo entre una marca y sus seguidores en las redes. Tiene a su cargo la comunicación en el medio y también el desafío de sumar nuevos seguidores.

Las aptitudes y los desafíos de un Community Manager

Un copy es una unidad, apenas un elemento de los muchos que se desprenden de una estrategia de marketing digital y de una campaña de community management.

De hecho, es una parte en lo que es una publicación en redes sociales, que suele presentar otros elementos como imágenes y videos.

Lograr alcance, interacción y engagement son los objetivos del trabajo. Los usuarios son los que están en el centro de la escena.

Las aptitudes de un CM son:

  • Organización. La constancia y la periodicidad son fundamentales en las redes sociales. Para esto, el CM debería trabajar con un calendario que organice las publicaciones y también el tiempo destinado a otras tareas, entre ellas el seguimiento de los comentarios.
  • Capacidad de delegar. En tiempos de multitasking, se suele buscar CMs que, además de redactar, sepan de diseño gráfico y de marketing digital. Saber poner límites y decir que no es clave para evitar una estrategia fallida.
  • Trabajo en equipo. Del punto anterior se desprende que un Community Manager quizás deba desempeñarse junto a otros profesionales.
  • Capacidad de escucha (o de lectura en este caso). Detrás de cada uno de los mensajes de los usuarios suele haber una necesidad profunda y personal. La gestión de los comentarios y las respuestas puede resultar engorrosa, pero genera un gran posicionamiento y aumenta la fidelidad de los clientes.
  • Concisión. Menos es más. Un CM debe lograr títulos concisos, llamativos, y párrafos tan breves como descriptivos.

Para lograr un buen copy y para obtener buenos resultados en una campaña de marketing en redes sociales habrá que:

  • Conocer a la audiencia. Es una de las tareas más complejas. En primer lugar, hay que estudiar en profundidad el target de la marca. Luego, hay que saber a la perfección cuáles son las características de los usuarios en cada red social. Por dar apenas un ejemplo, en Facebook la gente no se comporta de la misma manera que en TikTok.
  • Las publicaciones deben ser atractivas. No se trata solo de comunicar información, sino de hacerlo de tal manera que los usuarios la vean, le dediquen tiempo y atención. También deben tener la capacidad de aumentar la cantidad de seguidores. 
  • Trabajar con creatividad y originalidad. En un mercado competitivo y saturado de contenidos, la persuasión debe ir de la mano de ideas innovadoras y acordes a la identidad de la marca.
  • Incitar a la acción. No se trata simplemente de comunicar información, sino de convocar al público objetivo, ya sea a través de la concreción de ventas o bien de que tome un posicionamiento favorable hacia la marca.

Por último, hay un atributo que es tanto aptitud como desafío y que se encuentra en la necesidad de mantenerse actualizado. 

El público cambia, sus comportamientos también. Incluso las redes sociales lo hacen. A veces, esto se da con la aparición de nuevas plataformas. En otras, con cambios radicales de una misma: Twitter y X es el caso más reciente.