Para comunicar una marca personal primero es necesario identificar la identidad propia. Así y todo, el verdadero protagonista de la estrategia es el target. 

La idea de Marca personal es aplicable a cualquier individuo que quiera posicionarse en un determinado ámbito. En estos tiempos, es de vital importancia en el mundo digital y, sobre todo, en el marketing de influencia. La autenticidad es la clave maestra para construir un vínculo cercano y de confianza con el público objetivo.

Marca personal: qué es y su importancia en el mundo de las redes sociales

La noción de marca se refiere a la imagen y a las percepciones, impresiones y emociones que una empresa o negocio genera en la mente de los usuarios y consumidores. La de branding, por su parte, corresponde a todas las acciones que se implementan para trabajar dicho posicionamiento.

Pero no hace falta ser una empresa o un negocio para ser dueño de una imagen y proyectarla como tal con otros sujetos. Es en este punto donde entra en escena la noción de Marca personal, también conocida como Personal branding.

Desde artistas hasta trabajadores independientes, pasando por influencers, todas estas son personas que necesitan gestionar su propia marca.

¿El objetivo?: destacarse en un determinado ámbito y generar una imagen positiva en el público.

Es también una manera de diferenciarse entre la multitud, de evitar pasar desapercibido en la marea cada vez mayor de información y -en el mundo digital- de usuarios, contenidos y publicaciones.

No hace falta ser famoso ni pretender serlo para hacer uso del personal branding como herramienta de comunicación.

Todo individuo construye una imagen, lo desee o no, que hace a la forma en que es percibido con el comportamiento que lleva a cabo en sus redes sociales. Lo hace con los contenidos que publica, los usuarios que sigue y las interacciones que realiza, entre otras cosas.

La idea de Marca Personal consiste precisamente en ser conscientes de este fenómeno.

Claves para una estrategia de marca personal

Nadie queda fuera en términos de Personal Branding. Quiera o no, sea consciente o no, cada usuario de redes sociales, cada persona que se comunique de manera online u offline, es dueño de su propia marca.

Hay una serie de aspectos a tener en cuenta para optimizar la misma y generar un posicionamiento favorable que se traduzca en buenos resultados. Estos forman parte de la estrategia que hay que definir y algunos de ellos son los siguientes:

  • Identidad personal. Es lo primero que tiene que estar definido. Consiste en profundizar y buscar la esencia propia. Lo que se tiene para ofrecer y el ámbito que se busca abarcar. 
  • Target. Hay que definir a quién se le va a hablar. Sobre esto se construye el mensaje.
  • Objetivos. Deben ser concretos, medibles y alcanzables.

Las siguientes preguntas pueden ayudar a definir la estrategia. Cada sujeto debe responderlas con total honestidad para que funcionen como guía:

  • ¿Qué es lo que tengo para ofrecer?
  • ¿Por qué quiero ser reconocido y recordado?
  • ¿Por quiénes quiero ser reconocido y recordado?
  • ¿Lo que yo soy y/o tengo para ofrecer coincide con la imagen que las personas tienen de mí?
  • ¿Qué es lo que quiero transmitir?
  • ¿De qué manera lo quiero transmitir?

La autenticidad es la clave maestra

Lo que se pone en juego en la comunicación del Personal branding es la subjetividad. Lo ideal es que los mensajes sean fáciles de entender y pasen desapercibidos por el filtro de la razón.

Se trata en definitiva de proyectar una imagen con el fin de posicionarse de manera favorable en un determinado ámbito, el que sea de interés y el definido en la estrategia previa.

Este posicionamiento es dinámico. Se construye y se trabaja de manera constante. Los mensajes, a su vez, se tienen que corresponder con hechos. Importa tanto lo que decimos como lo que hacemos. Ambas cosas tienen que ser coherentes entre sí.

Sea cual fuese la estrategia que se elija y las acciones que se tomen para implementarla, hay algo que no puede faltar de ninguna manera: la autenticidad.

El emisor debe ser honesto consigo mismo y también con el público objetivo. Además, es una forma de no subestimarlo, ya que por intuición o decisión propia, sabe muy bien en quién depositar su confianza.

La marca personal consiste en aplicar sobre los seres humanos las mismas prácticas que se implementan con las marcas comerciales.

Una vez más, el target está en el centro de la escena: el personal branding no es sobre uno, sino sobre lo que la gente siente al respecto.