El retargeting ofrece beneficios muy concretos. Entre otras cosas, ayuda a revertir el abandono del carrito y a aumentar la tasa de conversión en sitios web. Una de sus claves está en la inmediatez.

El retargeting es una de las técnicas más utilizadas en el mundo del marketing digital. También es una de las que mejores resultados da. La clave está en que las acciones están dirigidas a usuarios que ya interactuaron con una marca, por lo que la mitad del trabajo ya está hecho de forma anticipada.

El arte de concretar la seducción

El término “retargeting” no hace referencia a la idea de redefinir un target. Por lo contrario, se trata de volver a abordar un mismo público objetivo. Uno que ya estuvo en contacto con la marca, pero no de manera exitosa.

En otras palabras, es una técnica que busca volver a impactar con una acción de marketing a usuarios que ya interactuaron con la compañía de alguna manera.

Es un impulso extra. Muchas veces se usa para concretar una compra, pero también sirve para trabajar en el posicionamiento.

Es clave lograr un equilibrio entre incitar a la acción pero sin forzar. Lo primero de todo es recordarle a un consumidor que la marca sigue estando disponible para cuando considere apropiado tomar la iniciativa.

Los beneficios del retargeting

Esta técnica ayuda a optimizar los resultados generales de una estrategia de marketing digital. Funciona cuando el índice de abandono del carrito es alto y cuando la tasa de conversión es baja.

El principal beneficio que presenta es que el consumidor ya está seleccionado. No es necesario hacer trabajos de investigación y definición de público objetivo: basta con llevar un registro de las interacciones digitales.

Otro de los puntos positivos está en que se trabaja con anuncios segmentados. Sabiendo cuál es la interacción que quedó a mitad de camino, se diseña un mensaje específico para estimular su continuidad.

Un ejemplo: si un usuario abandona el carrito antes de concretar la compra de zapatillas, el anuncio diseñado para presentarle tiene que mostrar el calzado en cuestión y no hablar de otra prenda de la marca.

La inmediatez también es fundamental. Se sabe que el tiempo es oro a la hora de combatir el abandono del carrito. El retargeting requiere de poca elaboración de estrategia y, por lo tanto, permite restablecer el contacto lo antes posible.

Claves a tener en cuenta

La segmentación de la audiencia y el diseño de mensajes personalizados se deben trabajar de forma anticipada para lograr la inmediatez tan necesaria.

El secreto está en identificar cuáles son las principales categorías de audiencias que llevan al retargeting.

Pueden ser consumidores que:

  • Se quedan en la página de inicio de un sitio web.
  • Llegan hasta las categorías de productos o servicios.
  • Se interesan en un producto o servicio en particular.
  • Inician el proceso de compra, pero abandonan el carrito.

En cuanto a los medios a utilizar, el del e-mail marketing es uno de los más recurrentes. Ante todo, esto se debe a la comunicación personalizada que genera.

Una acción de este tipo potencia los mensajes segmentados. Sirve para concretar una compra, finalizar un proceso de registro y más.

Las redes sociales son ideales por la audiencia y por el impacto que tienen los mensajes que allí se publicitan. Además, son plataformas a las que los consumidores les dedican varias horas de sus días.

Los anuncios de display también son eficaces. Pueden contener un llamado a la acción y la posibilidad de redirigir a otro portal si se clickea sobre ellos.

Lo que hay que tener en cuenta

Que el usuario ya conozca a la marca es un beneficio, pero no significa que el trabajo ya esté hecho. Por lo contrario, hay que abordarlo con cuidado para obtener los resultados deseados.

En primer lugar, no hay que abusar de la idea de posicionar: ya conoce la marca y basta solo un recordatorio para invitarlo a que haga lo que se pretende de él.

El llamado a la acción es el componente fundamental de la estrategia y los beneficios ofrecidos tienen que ser bien claros. Esto abarca descuentos, promociones y demás.

Hay que tener mucho cuidado con la frecuencia. Aplicar retargeting con un usuario que visita una página de producto es distinto a hacerlo con uno que abandona el carrito.

Cada uno tiene su tiempo. Además, si se insiste demasiado con los estímulos, se corre el riesgo de que se termine generando el efecto contrario.

Por último, la creatividad siempre tiene que estar presente. Videos, imágenes, textos: todos estos son elementos que deben ser persuasivos y originales. Tienen que ser coherentes a la identidad de marca y poseer también la dosis de originalidad justa.