La Inteligencia Artificial en el diseño gráfico ayuda a encontrar inspiración. Debe ser pensada como un complemento del trabajo humano y no como un reemplazo total.

El diseño gráfico es una de las tantas disciplinas que se vio revolucionada con la aparición de la Inteligencia Artificial. Los profesionales ahora cuentan con herramientas que permiten automatizar tareas y optimizar recursos. El marketing se vale de estos beneficios para mejorar sus estrategias y sus campañas.

Inteligencia Artificial y marketing

En un mundo en estado de constante cambio, los diseñadores gráficos también se ven obligados a mantenerse actualizados para no perder ventaja competitiva.

En el marketing y la publicidad, sus trabajos se manifiestan en la comunicación visual de las marcas. Por lo tanto, contar con profesionales que estén al día de las novedades es clave de cara a implementar una estrategia de marketing eficaz.

El de la Inteligencia Artificial es uno de los mayores fenómenos de los últimos tiempos. Son softwares diseñados para imitar la inteligencia del ser humano y su uso se aplica en numerosos ámbitos.

Las marcas se valen de estas nuevas tecnologías para varias cosas. Analizar enormes cantidades de datos (que permiten un mayor conocimiento del consumidor), predecir tendencias futuras y trabajar en postproducción audiovisual son algunos ejemplos.

En el caso del diseño gráfico, estas herramientas se ponen al servicio de todo lo que tiene que ver con la identidad visual de las compañías.

Las nuevas herramientas que aporta la Inteligencia Artificial

Existen varios softwares de diseño gráfico que ya incorporaron instrumentos que provienen de la Inteligencia Artificial. Adobe Photoshop e Illustrator, InVision Studio, Affinity Designer y Piktochar son algunos de los tantos casos.

El objetivo principal es facilitar el uso de los programas. Para los profesionales, esto se manifiesta con la agilización de tareas que antes eran repetitivas y mecánicas.

Los que recién se inician en la profesión se encuentran también con una mayor facilidad de cara a aprender a manejar los programas.

También hay softwares de diseño específicos de Inteligencia Artificial. Permiten generar imágenes de la nada. Es decir, crear contenido original a partir de informaciones existentes que se encuentran en la “red neuronal” de la nueva tecnología.

Los beneficios principales

Los profesionales pueden aplicar las nuevas herramientas para trabajar con cada uno de los elementos que forman parte de la disciplina. Tipografías, colores, estructuras: todo puede ser optimizado gracias a la IA.

El ahorro del tiempo es uno de los beneficios principales. Ya sea haciendo un uso más ágil del software o bien generando imágenes de la nada, los diseñadores logran optimizar uno de los recursos más valiosos.

En este punto hay que decir que la aparición de estas novedades y la velocidad con la que se dan los cambios también requiere de una atención por parte de los creativos.

En otras palabras, buena parte del tiempo que se ahorra en las ejecuciones se tiene que invertir en una capacitación constante.

Lo mismo ocurre con las compañías: el ahorro de velocidad genera una disminución de los recursos económicos. Pero luego hay que invertir en dicho aprendizaje y también en los softwares específicos.

El potencial de los beneficios aumenta si se sabe cómo trabajar con la Inteligencia Artificial. Para esto es fundamental definir con eficacia los prompts, que son las indicaciones que se le dan a la herramienta.

Es necesario tener bien claro de entrada qué es lo que se necesita y se busca. Luego hay que definir el software a utilizar y redactar las indicaciones apropiadas.

Una vez que la IA comparte su contenido, el trabajo continúa: el diseñador debe estar atento para realizar ajustes y correcciones, para alinear los resultados de la herramienta con los objetivos de la estrategia.

La creatividad y el factor humano

Una de las mayores polémicas que gira en torno a estas nuevas tecnologías consiste en observar quién o qué es lo que se encarga de determinadas tareas.

La Inteligencia Artificial aporta opciones que facilitan el trabajo de los diseñadores. De ninguna manera se debe concebir como una alternativa que lo reemplaza en su totalidad.

Se trata de optimizar el trabajo, no de resolverlo por arte de magia. La creatividad sigue siendo un factor humano fundamental y debe estar presente tanto en la elaboración de las estrategias como en la implementación de las acciones.

De hecho, la clave del éxito está en una correcta definición del prompt. 

El camino a seguir está en la búsqueda de inspiración, no en la copia. De esta manera, las marcas pueden lograr una comunicación visual efectiva que genere vínculos estrechos con los consumidores y ayude a diferenciarse de la competencia.