Las estrategias de marketing han cambiado cómo nunca en los últimos años. En la era de la hiperconectividad, el factor central que determina el éxito de una campaña es la experiencia del cliente. Los usuarios tienen a su disposición una amplia variedad de opciones que se adaptan a sus necesidades y son más personalizadas de lo que cualquiera podría haberse imaginado en décadas pasadas. Y es por esto que el neuromarketing es una herramienta fundamental.
Se trata de una disciplina que combina la neurociencia con las estrategias de comunicación y publicidad para poder comprender mejor cómo el cerebro humano procesa, percibe y responde a una serie de estímulos específicos. Es por medio de esta técnica que las marcas pueden mejorar todo lo relacionado a su imágen de acuerdo a los incentivos que los potenciales clientes valoran.
Entender a tu audiencia, a tu público objetivo en un nivel más profundo, se vuelve esencial cuando existen tantas ofertas que además disponen de las mismas herramientas, la cuestión está en quién las aprovecha mejor. Es necesario vender una experiencia, porque el producto por sí solo no alcanza. ¿Si todos venden lo mismo por qué algunas marcas lideran el mercado y todas las demás no?
Cómo funcionan las técnicas del neuromarketing
Se estima que el cerebro toma decisiones a través del inconsciente en un 95% de las ocasiones, y que se tarda alrededor de 2.5 segundos en determinar lo que debe hacer. Es decir que la mayoría de las elecciones no son del todo racionales. Desde el neuromarketing, se establece que cuando hay una acción de compra, también existe una aceptación de una marca o producto, y el cerebro se comporta de una forma en particular.
Para diseñar una experiencia cautivadora, se debe comprender a la audiencia y generar en ella un impacto duradero. A continuación conoceremos las principales técnicas de estudio y como es que estas funcionan:
- Eyetracking: Se utiliza para estudiar desde cómo se deben organizar los productos en exposición dentro de un local o comercio, hasta para comprender cómo se comportan los usuarios mientras navegan por la web. Se trata de una de las técnicas más comunes en esta disciplina, y se realiza a través del estudio del movimiento de los con imágenes y videos.
- Electromiografía: Tiene como objetivo principal la medición de los movimientos faciales. Es un estudio que se utiliza con un grupo focal para determinar qué expresiones se generan de acuerdo al estímulo que reciben. Ya que se trata de movimientos involuntarios, funcionan para medir la intensidad de la emoción, así cómo también su carga positiva o negativa.
- Electroencefalografía: En esta técnica, se conectan electrodos a la cabeza para poder medir las señales eléctricas que produce el cerebro cuando reacciona a un estímulo. Estas reacciones van a activar zonas específicas del cerebro que procesan emociones diferentes.
- Resonancia magnética funcional: Se trata de la técnica más costosa de todas, pero la que mayor nivel de precisión otorga. Al igual que la anterior, tiene como objetivo observar el comportamiento del cerebro mientras recibe estímulos o realiza algún tipo de actividad.
Optimización constante de la experiencia del usuario
Cómo ya vimos, el impacto audiovisual es la clave a tener en cuenta cuando se quieren utilizar técnicas de neuromarketing. El diseño de experiencias que cautivan al usuario deben encontrarse en el primer lugar dentro de las prioridades a la hora de pensar una estrategia de comunicación efectiva.
Poder aprovechar los distintos formatos, le aporta dinamismo al contenido y permite envolver al cliente en una experiencia que fomente su participación activa. Una propuesta más personalizada va a generar una mayor conexión y sentido de pertenencia, lo que aumenta las posibilidades de cumplir con los objetivos delineados.
En un mundo digital en constante evolución, es vital tener la capacidad de optimizar las estrategias. Lo que ayer funcionaba es muy probable que mañana no lo haga. El análisis de datos y métricas es la base para poder identificar los puntos débiles y las oportunidades de crecimiento.