Es de público conocimiento que muchas de las cosas que percibimos como “gratis” en el mundo web, como la versión digital de un diario o una aplicación de mapas, estas existen debido a la economía de intercambio de valor. Las personas no pagan directamente, pero acceden a ver anuncios o a compartir datos. Existen diversos tipos de datos en el Marketing Digital, entre ellos el Zero-Party Data, que revisaremos a continuación.
- First-Party: Son los que abarcan los comportamientos de los usuarios dentro de un sitio, aplicación o página. Esto incorpora también los clics, el desplazamiento, el tiempo activo, el contexto de la sesión y cómo es la forma en la que esa persona participa en las experiencias personalizadas.
- Third-Party: Se trata de los datos que se obtienen o se compran de fuentes que no son propias. Los datos de terceros incluyen habitualmente información demográfica y señales de compra. La información se recolecta de forma automática y asistida a través de herramientas de analítica, plataformas de CRM, call centers, píxeles de seguimiento y las famosas cookies.
- Zero-Party: A diferencia de los otros, son datos que se recogen de manera voluntaria y directamente por medio de los clientes. Para ello, se utilizan cuestionarios, recomendaciones y todo tipo de contenido interactivo que funciona cómo herramienta de persuasión.
Entonces, al referirnos a este concepto, podríamos decir que hablamos de datos que el cliente comparte de manera intencional y proactiva con las marcas. Si bien no es sencillo obtener esta información, una vez que se consigue, es mucho más simple el desarrollo de una estrategia de comunicación mucho más personalizada y relevante.
¿Cuáles son las principales ventajas de los Zero-Party Data?
Los usuarios necesitan conocer en profundidad acerca de una empresa, sus productos y servicios. Es por esto mismo que ellos aceptan proporcionar esta información. Las ventajas principales de los Zero-Party Data son:
- Relevancia: Debido a que se trata de datos que proceden directamente de la audiencia, es posible saber con exactitud lo que les gustaría a los usuarios que pusieran las marcas en contacto con estos, en función a sus preferencias.
- Calidad y precisión: Al tratarse de los datos que brindan los clientes, no hay nada más seguro para saber qué quieren que la fuente directa, es decir ellos mismos.
- Cumplimiento: La recopilación de estos datos tiene un riesgo prácticamente mínimo, ya que se sabe la fuente de donde se extrae esta información, y además bajo qué condiciones fueron obtenidos.
- Bajo costo: Cómo estos datos ya existen dentro del sistema de una marca, se vuelven muy rentables. A diferencia de otras modalidades de recopilación de datos, no es necesario pagar por estos ya que son los clientes quienes los entregan voluntariamente.
Sin embargo, hay que tener en cuenta a la hora de preparar una estrategia de marketing y comunicación que apunte a una recolección orgánica de datos, y es que no se debe pedir demasiada información a los clientes de una sola vez, ya que se pueden llegar a sentir abrumados. Es por este motivo que es necesario que las marcas desarrollen planes más inteligentes y conscientes, que propongan una oferta de valor perceptible y tangible de ser posible a cambio de su información.
Estrategias de marketing más efectivas para el Zero-Party Data
La importancia de los datos y la información, no radica en su volumen, sino en qué se hace con estos. Por este motivo, a través del Zero-Party Data se pueden establecer estrategias de marketing que permitan aprovechar la información ofrecida por los propios clientes.
Los programas de suscripción suelen utilizarse para conocer la frecuencia con la que un usuario puede estar interesado en comprar un producto o servicio, ya que crean un ciclo personalizado para mejorar la experiencia del cliente. Estos suelen venir acompañados de iniciativas de fidelización y recompensas que además permiten que se incorpore información acerca del estilo de vida, la fecha de nacimiento y las preferencias de cada usuario. Si este desea unirse es porque siente una verdadera conexión con la marca.
Para generar eso, se pueden aprovechar las funciones de las redes sociales, y publicar historias patrocinadas en Instagram, por ejemplo. De esta manera se obtienen los datos valiosos y se comienza a construir una relación con el usuario.