El concepto de metaverso tiene su origen en un libro de ciencia ficción. Combina tecnologías como la Realidad Virtual (VR) y la Realidad Aumentada (AR) y aún está en desarrollo.
El metaverso es uno de los fenómenos tecnológicos más fascinantes de la actualidad. Se piensa que es el Internet del futuro y que cambiará para siempre la manera de vincularse de los seres humanos. Se trata de experiencias inmersivas que el marketing puede aprovechar para ventas virtuales, para generar posicionamiento y mucho más.
El futuro de Internet
El concepto de metaverso tiene su origen en el libro Snow Crash, novela del género cyberpunk que publicó Neal Stephenson en 1992. La idea en cuestión es la de un mundo virtual ficticio que hace posible la interacción entre personas y objetos, entre otras cosas.
El avance de la tecnología hizo que esta idea se vuelva realidad: el metaverso existe y se dice que es la forma que tomará la red global en los próximos años. Es decir, su evolución.
Es un espacio virtual al que las personas acceden mediante sus propios avatares. Esto se logra gracias a tecnologías tales como la Realidad Virtual (VR) y la Realidad Aumentada (AR).
El de los juegos es uno de los usos principales que se da. Pero también hay otros, entre ellos reuniones de trabajo y eventos.
El potencial de esta tecnología es enorme. Sin embargo, no deja de ser una alternativa virtual reciente y en estado de descubrimiento.
El metaverso y el marketing
Lo que ofrece este universo virtual es una serie de experiencias inmersivas que, como tales, presentan una gran novedad a las personas.
Esto se traduce en un gran interés y en una enorme capacidad de atención por parte de los usuarios. Por lo tanto, se vuelve un espacio ideal para que las marcas estén presentes.
El impacto que genera el metaverso es uno de los beneficios para el marketing. Otro se encuentra en su potencial a futuro: mantenerse actualizado y al tanto de las tendencias ayuda a las marcas a no perder la ventaja comparativa.
Para las marcas el desafío está en sumarse a esta experiencia digital de manera orgánica, con acciones que no resulten invasivas para los consumidores.
Ya son varias las compañías que decidieron tener presencia en este mundo que combina la realidad con la virtualidad. Adidas, Nike, H&M, Gucci y Vans son apenas algunos ejemplos.
Acciones y aspectos a tener en cuenta
Las marcas tienen mucho para aprovechar del metaverso. Sin embargo, deben pensar su presencia en este universo con cuidado.
Las acciones deben ser consideradas a mediano-largo plazo para ser más eficaces. Pero ocurre que, al mismo tiempo, sus posibilidades aún se están descubriendo.
Esto lleva a las compañías a tener que probar cuáles de las acciones resultan mejores para el espacio.
En otras palabras, el marketing se ve en la necesidad de redescubrirse y aprender en el proceso: por esto es más conveniente comenzar con acciones pequeñas que con estrategias complejas.
Promociones, descuentos, marketing de contenidos, estrategias de comercio digital (d-commerce) son algunas de las prácticas que se están viendo en el metaverso.
Uno de los aspectos más sorprendentes está en que los mismos avatares son los consumidores. Hay marcas de ropa que aprovechan esto y ponen a disposición prendas diseñadas para ser compradas por los usuarios virtuales.
La adaptación es la clave del éxito
Decentraland, Roblox, Zepeto, Spatial y Sandbox son algunas de las plataformas más conocidas de metaverso.
Cada una tiene sus propias características y las marcas deben conocerlas para saber cuál es la indicada de cara a una estrategia de marketing virtual.
Gracias al metaverso, las compañías tienen un nuevo lugar para comunicar sus productos y servicios. Las oportunidades de negocio se multiplican y lo hacen en nuevos horizontes como el de la economía virtual.
La relación con los consumidores se transforma de manera profunda. La experiencia inmersiva se expresa en posicionamiento y engagement.
Tal como ocurre con Internet, podría decirse que se trata del marketing del futuro. Pero ya es una realidad que se vive en el tiempo presente.
Una vez más, la clave para lograr una comunicación exitosa se encuentra en mantenerse al tanto de las novedades. Una actitud de apertura al cambio también es fundamental para aprovechar al máximo las nuevas tecnologías.