Una de las mejores maneras de dar a conocer una marca es contando una historia. El scrollytelling propone una experiencia interactiva en la cual el consumidor toma un rol activo en la comunicación digital.

El scrollytelling es una técnica de diseño web que permite una visualización narrativa de los contenidos. Implica un salto de calidad respecto a las webs tradicionales y las marcas la usan para involucrar a los usuarios con experiencias innovadoras. 

Los consumidores construyen su propia historia

El nombre de esta técnica es un juego de palabras que combina dos nociones conocidas en marketing y comunicación. 

La primera es “scroll”, que significa “desplazamiento” y se refiere al movimiento que realizan los usuarios en distintas pantallas. La otra es “storytelling”, que es el arte de contar historias de manera eficaz.

El scrollytelling, por lo tanto, consiste en proponer una historia y en dejar que los usuarios la vayan construyendo por su cuenta, a través de sus movimientos de desplazamiento.

Cómo funciona el scrollytelling

El contenido en cuestión se presenta de forma intuitiva: todos los elementos están a disposición, pero son los consumidores los que le dan una linealidad.

De esta manera, los usuarios se involucran con el proceso y el vínculo que se genera con las marcas es más profundo y cercano.

El desplazamiento puede ser tanto horizontal como vertical. A su vez, el scrollytelling puede combinar imágenes, sonidos y textos, entre otras unidades de información.

Los beneficios del scrollytelling

Creatividad

Es una necesidad y un beneficio al mismo tiempo. Las marcas necesitan ser originales para que la historia narrada sea pertinente y llegue al público objetivo.

Si el mensaje es creativo, las marcas pueden posicionarse de forma favorable en relación a la competencia.

Interacción

Esta técnica aumenta la atención y el interés de los usuarios, que se predisponen de forma favorable ante lo que la compañía tiene para ofrecerles. 

De la misma manera, la interacción se incrementa, y esto es favorable en términos de posicionamiento y engagement, entre otras cosas.

Experiencia personalizada

Cada usuario es libre de tomar sus decisiones. Con sus propios tiempos y movimientos, los consumidores construyen su propia historia a partir de lo que la marca les ofrece.

Aspectos a tener en cuenta

Para trabajar con scrollytelling se necesita de profesionales capacitados, sobre todo en lo que se refiere al diseño web. Esto implica una importante inversión en materia de tiempo y recursos.

Una acción de este tipo tiene que estar justificada: el punto de partida está en que tiene que haber una buena historia para contar. Por más logrado que esté el diseño web, si no hay historia, no hay vínculo favorable con los consumidores.

La historia tiene que ser coherente con la identidad de la marca y partir de sus valores. En el caso de los productos, sus atributos tangibles y/o simbólicos deben estar presentes.

También tiene que ser pertinente, por lo que hay que narrar solo aquello que sea de interés del público.

Otros aspectos importantes a considerar son:

  • El consumidor elige cómo moverse con el contenido. Pero este debe estar optimizado para que el hilo conductor se siga de manera intuitiva.
  • El scrollytelling debe poseer una línea de continuidad. Cada paso que sigue el usuario tiene que construir sentido a partir de la instancia anterior. 
  • La forma y el contenido deben estar en armonía. En otras palabras, el diseño de la acción tiene que ser coherente con el mensaje, con lo que se busca comunicar.

El consumidor es el protagonista

Esta técnica existe desde hace años y se mantiene vigente por su capacidad de transformación. Los avances de la tecnología permiten nuevas posibilidades en materia de diseño web y flexibilizan las limitaciones.

Los consumidores son exigentes y las marcas deben trabajar para ofrecer alternativas innovadoras. La idea es que el vínculo entre el usuario y la propuesta de la compañía sea dinámico, ágil y creativo.

Poner el centro de atención en el consumidor también ayuda a entender que existen muchas posibilidades a la hora de implementar una acción de scrollytelling. 

El secreto está en definir lo que se quiere comunicar, los objetivos que se buscan lograr y cuáles son las características del público al que se apunta.