El éxito de las marcas en la actualidad va mucho más allá de la búsqueda de clientes fieles. Que los consumidores puedan desarrollar una conexión emocional profunda y duradera con las empresas es uno de los objetivos principales del mundo del branding y el marketing. Justamente eso es lo que se busca a través del Lovermark, un concepto que hace referencia a aquellas compañías que logran un nivel confianza y compromiso tal, que permanecen en el recuerdo del público e incluso hace que estos le recomienden a otros.

Para conseguir esto, es necesario conocer a fondo al público objetivo y enfocarse en sus necesidades, para conseguir que el engagement entre la marca y el cliente llegue a su máxima conexión. De esta manera, se logra que la relación supere cualquier tipo de racionalidad, incluyendo los beneficios de los productos o servicios que la compañía pueda llegar a ofrecer.

La importancia de este concepto es tan grande porque permite llevar la relación con los consumidores a otro nivel. Pero para conseguir eso, es necesario desarrollar estrategias de comunicación y marketing que tengan como objetivo generar un compromiso tan alto que los clientes pongan por encima de todo su lealtad hacia la marca. 

Llegar a este nivel, ofrece grandes ventajas para una marca. Si el público no se detiene a pensar tanto las preguntas básicas a la hora de hacer una decisión de compra, esto quiere decir que el rango de precios puede ser más extenso que el de una compañía normal, sin perder demanda. Tener productos que son de empresas que están asociadas a este concepto, suele ser un indicador de estatus, de pertenencia en algún grupo social, esto hace que más personas quieran tenerlos.

Las 3 claves de las Lovemarks

El concepto Lovemark, fue apañado por el líder empresarial Kevin Roberts y fue quién desarrolló la teoría alrededor de una estrategia de marketing que permite la unión del amor y la marca. Según el autor, el vínculo puede funcionar y llegar a desarrollar sólo si la empresa logra conseguir las siguientes 3 claves:

  • Intimidad: En este contexto, se refiere al hecho de que las marcas son capaces de mantener una relación que se asemeja a las relaciones personales más cercanas que puede llegar a tener un ser humano. Esto se debe a que la relación entre el consumidor y la empresa se sustenta por medio del compromiso, la empatía y la pasión.
  • Sensualidad: Aunque suene extraño y parezca difícil de comprender, cuando se lo lleva a este punto, se resume en el hecho de que una marca puede seducir a un cliente cuando esta tiene la capacidad de estimular cada uno o al menos uno de sus sentidos.
  • Misterio: Las marcas siempre deben poder generar expectativas en sus consumidores, es decir siempre tienen que tener la capacidad de generar una emoción inesperada al dar a conocer un nuevo producto o servicio.

Un gran método para conseguir cada uno de estos puntos clave es el storytelling. Que una marca pueda contar historias que impulsen la imaginación de los clientes, haciendo que estos se visualicen en distintos escenarios que se relacionen directamente con lo que se ofrece.  

¿Cómo convertir a tu marca en una Lovemark?

El desarrollo de estrategias de comunicación y marketing efectivas es sumamente importante para que las empresas puedan convertirse en una Lovemark. La comunicación con transparencia es un elemento crucial para poder transmitir de forma correcta la misión, visión y los valores de la marca.

Se debe construir alrededor de un nicho específico y generar una comunidad dentro de este. Las marcas en este caso, deben fomentar la participación de los clientes a través de espacios interactivos, cómo pueden ser encuentros en línea, eventos exclusivos o incluso mediante programas de fidelización. Si los consumidores sienten que forman parte de una comunidad, aumentan su nivel de compromiso para mantenerse conectados con esa marca.

Por último, pero no por eso menos importante, la coherencia a la hora de comunicar y la autenticidad son fundamentales para generar esa relación de amor y confianza de la que hablamos en este artículo. Mantener una identidad en los mensajes y acciones, transmite credibilidad y sinceridad. Si se cambia constantemente la forma de actuar, se dificulta la creación de una conexión emocional sólida.