El objetivo principal de cualquier estrategia de comunicación, está orientado en encontrar aquella verdad fundamental que permite conocer a fondo los interés y necesidades de los clientes, la que guía el proceso de innovación y diseño, da cuenta de cuál es el camino a seguir y permite interpretar la forma más adecuada de generar valor. De esto se trata lo esencial en cualquier campaña, del Insight.

Existen casi tantas definiciones para este concepto como teóricos y analistas del marketing. Su traducción literal significa visión, pero en realidad hace referencia en este caso a aquello que ayuda a las marcas a encontrar la solución a un problema, la necesidad que el cliente ni siquiera sabe que tiene, la respuesta a un comportamiento innato que ni el público sabe de manera consciente que lo hace. 

Lo más importante con respecto a este concepto, es el impacto en potencia que tiene para las marcas. En el mundo de la publicidad, se lleva años hablando del entendimiento del público objetivo, pero es imposible entenderlo si no se conoce eso que realmente quieren o necesitan. Una vez que se encuentre, la solución estará a la vista, pero lo difícil es justamente eso, encontrarlo. Todo dependerá de una buena investigación de mercado que ordene y marque el camino correcto.

De acuerdo con esta postura, entonces es posible decir que cumplen con las siguientes características:

  • Descubren una verdad fundamental del comportamiento de posibles clientes
  • Aportan una nueva visión, que permite examinar las convenciones existentes para poder determinar su funcionalidad.
  • Son una observación sobre las acciones de los consumidores que cambian la perspectiva que las marcas tienen sobre estos.
  • Permiten comprender las motivaciones ocultas detrás del accionar de las personas.
  • Se pueden aplicar tanto para incrementar la demanda de un producto o servicio existente, como para justificar un nuevo lanzamiento.

Los 5 mejores ejemplos de Insights en marketing digital

Existen diversos tipos de Insights en el mundo del marketing y la publicidad digital, por eso, a continuación revisaremos los 5 mejores ejemplos para comprender a la audiencia y mejorar los resultados de marca:

  1. Demográfico:

Cuando se analizan los datos demográficos de una audiencia, tales como, edad, género, ubicación geográfica o intereses, es posible descubrir aquellos patrones y tendencias que permitirán desarrollar una estrategia de comunicación más efectiva, personalizando los mensajes y segmentando las campañas.

  1. Comportamiento en línea:

Observar el comportamiento de los usuarios en línea, las acciones que realizan, qué páginas visitan y cuánto tiempo pasan en cada sitio web, otorga información valiosa acerca de sus intereses y preferencias. De esta forma, es factible adaptar las estrategias para ofrecer una experiencia mucho más personalizada. 

  1. Búsqueda:

El análisis de las palabras claves y consultas de búsqueda de los usuarios, proporciona una información que permite una comprensión profunda en cuanto a las intenciones y necesidades de los mismos. Así, será más fácil optimizar una campaña de búsqueda y contenido para aumentar la visibilidad de una marca y que esta atraiga a su audiencia objetivo.

  1. Redes Sociales:

Visualizar las interacciones, comentarios y conversaciones en las redes sociales, brinda información valiosa acerca de cómo los usuarios perciben a una marca, y sobre cuál es el tipo de contenido que les genera un mayor interés y aumenta el compromiso. Con el uso de estas técnicas, será posible desarrollar un contenido que resuene mejor con la audiencia.

  1. Retroalimentación del cliente:

Poder escuchar lo que dicen los clientes, ya sea por medio de encuestas, comentarios en línea o entrevistas, permite comprender sus opiniones, necesidades y expectativas. Lo que a su vez fortalece la relación con los clientes y permite mejorar los productos, servicios y también las comunicaciones.

¿Cómo definir el Insight perfecto para cada marca?

Pese a tener en claro cómo funcionan los Insights en el mundo del marketing, aún es posible no saber por dónde empezar. Para poder estructurar mejor el proceso de trabajo y facilitar la creatividad, es necesario seguir una serie de pasos fundamentales:

  1. Contexto: Explicar de manera clara y precisa cuál es la situación actual de la marca. Al observar cómo se comportan las personas en un contexto relacionado a un producto o servicio, será posible determinar que piensan, que sienten, y por sobre todas las cosas, que aspiran conseguir.
  1. Comunicar el dilema: Una de las estructuras fundamentales de este proceso, es la comprensión de las barreras que funcionan de impedimento para que los consumidores puedan conseguir lo que quieren con un producto, servicio o experiencia determinada. Estos dilemas suelen relacionarse con sus valores, comportamientos, necesidades y deseos. La detección de emociones intensas, conflictos, tensiones e incomodidades en el cliente, permitirán encontrar una solución.
  1. ¿Por qué?: En esencia, cuando se habla de este concepto, se hace referencia al descubrimiento que explica por qué las cosas ocurren de una determinada manera. Mediante un resúmen conciso del comportamiento observado, se podrá determinar cómo incrementar o transformar el comportamiento de un consumidor.
  1. Motivación: Las verdaderas causas detrás del comportamiento de las personas suelen no estar a la vista. Los usuarios están motivados para cambiar los problemas que existen en sus vidas, y esto se manifiesta a través de necesidades no resueltas. Para encontrar una visión que encaje mejor en una estrategia de marketing, es necesario identificar las tensiones del cliente, los aspectos frustrantes de su experiencia, para poder ofrecerles una motivación a cambiarlos.
  1. Visualizar el ideal: Por último, es conveniente imaginarse el estado final o la situación ideal que el consumidor está buscando. No es necesario centrar en una descripción de la solución, sino en la forma en la que el usuario se sentirá una vez que tenga dicha solución.