El rol de los colores en el marketing es fundamental, ya que determina en buena medida la primera impresión que un consumidor se hace de una marca.
Cada color es un universo en sí mismo. Es una unidad de sentido que transmite información y genera emociones en los consumidores. Elegir los que se van a usar en una estrategia de marketing es todo un desafío para las marcas. La clave se encuentra en que tienen que estar en armonía con los valores de la compañía y con lo que se busca comunicar a los usuarios.
Marketing, estética y emociones
Los colores son protagonistas en casi todas las acciones de una estrategia de comunicación. Tienen una presencia destacada en redes sociales, en el diseño web, en contenidos audiovisuales y más.
Las marcas primero los eligen a la hora de diseñar el logotipo y otros elementos de la identidad visual. En el caso de los productos, la etiqueta o el envase es un claro ejemplo.
La elección también se da en otras instancias de la comunicación. Y no hace falta que los colores pensados para una campaña sean los mismos que los de la identidad de marca: basta con que sean coherentes.
La cuestión va más allá de lo estético: se trata de la construcción de sentido. Los colores “nuevos” se tienen que complementar con los “originales” no solo a nivel visual, sino también en lo emocional y simbólico.
La psicología del color
Los colores evocan emociones, generan un efecto particular en la mente de las personas que no se limita solo al estímulo visual.
La psicología del color explica cuáles son las asociaciones que se generan en el cerebro e indica cuáles son las tendencias principales.
Es algo genérico: hay sensaciones que son de carácter universal y otras que responden a las distintas culturas. Incluso las personas pueden interpretar la información de manera distinta.
Para las marcas es clave trabajar con la psicología de los colores debido a que potencian su comunicación: hablan de su identidad y del mensaje que se busca transmitir en cada acción.
Las funciones de los colores en el marketing son numerosas. Algunas de las más importantes son:
- Sitúan a los consumidores en un estado emocional específico.
- Los usuarios no toman decisiones solo de manera racional. Por lo tanto, los colores incitan a la acción de manera indirecta.
- Influyen en las asociaciones que los consumidores hacen de la marca.
Los principales colores y sus significados
Rojo
Es el color motivador por excelencia. Se lo asocia con el impulso, con la acción, con la energía y el movimiento. También es sinónimo de amor, pasión e intensidad.
Azul
Está asociado con la paz, el equilibrio, la calma, la confianza, la lealtad. También con las emociones moderadas y suaves.
Amarillo
Es un color que transmite calidez, felicidad y optimismo. Connota velocidad, autoestima y extroversión, entre otras cosas.
Naranja
También comunica calidez. Es un color que transmite seguridad, vitalidad, diversión y confort.
Verde
Es el color de la naturaleza. Se lo asocia con la vida, con la frescura, con la paz, con el equilibrio y con la armonía.
Violeta
Misterio, autenticidad, verdad, lujo y ambición son algunas de las sensaciones que este color genera en la mente de las personas.
Blanco
Es presencia de luz. Comunica inocencia, pulcritud, sofisticación y claridad. Transmite simplicidad.
Negro
Otro de los colores misteriosos. Su oscuridad está ligada con lo enigmático, lo oculto, lo desconocido. También comunica seguridad y formalidad.
Consejos para las marcas
Cada color tiene sus matices. Por ejemplo, puede ser más claro, más oscuro, más brillante, más opaco. Cada variante posee sus propias características en lo psicológico y las compañías pueden aprovecharlas al momento de comunicar.
La creatividad es fundamental en la elección de un color: esto se debe a que no existe una única respuesta válida. En otras palabras, puede ocurrir que haya más de una alternativa que permita transmitir un mensaje y generar un determinado estado emocional en los consumidores.
Las marcas deben pensar en su identidad, en sus valores y en las características de los productos y/o servicios que ofrecen. También es clave conocer al consumidor en profundidad para trabajar con estímulos que sean pertinentes con sus deseos, comportamientos y necesidades.
Probar y combinar
En un mercado saturado de estímulos, la simplicidad también es una virtud a la hora de elegir los colores. Lo ideal para las marcas es no usar más de tres, sobre todo cuando se trata del diseño del logotipo y elementos similares.
La combinación de los colores complementarios da muy buenos resultados. Lo mismo ocurre con usar blanco o negro y otros tonos que no sean neutros.
Como en toda acción de marketing, puede resultar clave probar con distintas variantes. Medir la reacción de los consumidores y escuchar la opinión de los profesionales ayuda a reducir el riesgo de error en la toma de decisiones.