Una estrategia SEO exitosa depende de varios factores: el trabajo en equipo y el mantenerse al tanto de todas las novedades son de los más importantes.

Un redactor SEO es un profesional del marketing que tiene la misión de crear contenidos digitales que cautiven a la audiencia. Al mismo tiempo, debe impactar a otro “lector” importante: el algoritmo de los motores de búsqueda. La persuasión y las prácticas de optimización son algunas de las claves de esta acción en la que también intervienen otros participantes.

Copywriting SEO

Los redactores publicitarios son profesionales que ante todo dominan el arte de la palabra escrita. Pero sus funciones no se limitan solo al manejo del lenguaje: deben saber aplicarlo en distintas acciones de marketing.

Un copywriter de redes sociales, por ejemplo, tiene que comunicar en función del tipo de publicación que quiera hacer una marca, del canal, de las características de sus usuarios y demás.

Un redactor SEO, por su parte, tiene el desafío de crear contenidos escritos que deben cumplir con dos grandes requerimientos:

  • Satisfacer las necesidades del lector.
  • Estar optimizados para motores de búsqueda.

Es una práctica común en el mundo de la publicidad y se aplica en sitios web, landing page, contenidos de link building y demás. También es un hábito que se extendió hacia el mundo del periodismo y los portales de noticias: los distintos medios buscan comunicar y apelan al SEO para aumentar la cantidad de lectores.

¿Cuáles son las funciones de un redactor SEO?

El punto de partida es informar. Brindar contenido de calidad. En el caso de las marcas, se trata de comunicar atributos o características de manera simple y persuasiva.

Para los contenidos informativos, los textos deben ser trabajados con rigor periodístico. Por más que el objetivo sea posicionar un portal en un motor de búsqueda, cada uno de los datos mencionados tienen que ser verdaderos y estar chequeados a través de varias fuentes.

Un redactor SEO debe apelar a la palabra para atraer y mantener la atención de los usuarios. Los contenidos no solo tienen que ser pertinentes: además deben lograr una buena permanencia de los consumidores en la web.

Consejos que hacen la diferencia

Definición de las palabras clave

Las keywords son el ADN de una acción SEO: sin una definición e identificación precisa es difícil que los resultados sean satisfactorios.

Pero no se trata de elegir una palabra clave solo porque sea popular o muy buscada en un determinado momento. La misma debe estar en coherencia con la identidad de la marca y con los objetivos de la estrategia de comunicación.

Ponerse en el lugar de los usuarios

En el mundo SEO es posible obtener información valiosa de manera orgánica: el secreto está en averiguar qué es lo que se pregunta la gente en los motores de búsqueda.

Al conocer esto, las posibilidades de ofrecer un contenido de valor aumentan. También es clave para generar engagement en los consumidores: se trata simplemente de responder a sus necesidades e inquietudes.

Meta descripciones

Una meta descripción es el párrafo que aparece debajo del título de un contenido en un motor de búsqueda. Redactarlo con atención ayuda a posicionar el texto y aumenta la cantidad de visitas a la web.

La palabra clave tiene que estar mencionada al principio. Luego se debe leer una síntesis del contenido que invite al usuario a seguir el enlace.

Estructura clara y sencilla

Un buen redactor SEO debe expresar sus ideas de forma simple. Tiene que manejar un lenguaje sencillo, usar oraciones cortas, párrafos de no más de 4 o 5 líneas y apelar a subtítulos que orienten la lectura del usuario.

El objetivo es que el lector llegue hasta el final del contenido. Para esto es fundamental responder al título y que todo el texto gire en torno a la misma temática.

Contenido visual

La presencia de imágenes y/o videos agiliza la lectura. También aumenta la permanencia de los usuarios en la web.

Los contenidos tienen que ser de valor: deben estar relacionados al tema y, en el mejor de los casos, aportar datos complementarios que no se mencionen en el texto.

Un desafío permanente

La capacidad de trabajar en equipo es una virtud que no puede faltar en un redactor SEO. Por más capacitado que esté en su tarea, es muy posible que deba desempeñarse junto a otros profesionales del marketing digital.

En el ámbito SEO hay especialistas que conocen a la perfección todo lo que tiene que ver con los motores de búsqueda, con los mecanismos para optimizar un sitio web, con la elección de las mejores palabras clave, con el análisis de rendimiento y demás.

Todos tienen que estar al tanto de las novedades: los algoritmos cambian y los motores de búsqueda modifican sus criterios casi de forma permanente.

En el caso de los redactores, la atención tiene que estar puesta en la cantidad de palabras que debe poseer un contenido. También en otras cuestiones propias de la estructura y de cómo los motores “leen” los textos.